Eslovaquia: un reto apostólico para las familias

El prelado del Opus Dei realizó recientemente una visita pastoral a Bratislava (Eslovaquia). Animó a las familias a dar ejemplo de vida cristiana y realizar un intenso apostolado.

Del Prelado

Durante esos días –del 18 al 20 de mayo-, celebró numerosos encuentros con familias, amigos y conocidos que frecuentan iniciativas apostólicas llevadas por personas del Opus Dei.

El Prelado ha hecho una llamada llena de optimismo al apostolado, a rezar y secundar las indicaciones de Benedicto XVI y a corresponder con alegría y generosidad a Dios en la vida ordinaria.

Mons. Echevarría animó durante una reunión de familia a buscar la santidad en las actividades corrientes de la jornada. Recordó que hay que ser agradecidos con todos los cristianos que durante la existencia del "telón de acero“ ofrecieron su vida por la fe. 

Algunos de los asistentes le preguntaron sobre cómo hacer apostolado, recuperar el sentido de la familia y la confianza en Dios, la vocación de los hijos o la perseverancia en la fe.

Entre otras recomendaciones a los fieles sugirió que cada uno agradeciese a Dios por el bautismo, y animó a rezar para que muchas personas se encuentren con Dios a través de los sacramentos. Se detuvo especialmente en el sacramento de la confesión.

En uno de los encuentros que mantuvo en Bratislava con personas que acuden a medios de formación cristiana.

La labor estable del Opus Dei en Eslovaquia comenzó en junio de 1996. En más de una oportunidad repitió que el fundador del Opus Dei desde mucho antes de la caída del comunismo visitaba ya con su mente y oración Eslovaquia, rezando por los cristianos perseguidos de esta nación. Los frutos apostólicos que se recogen ahora –explicó- son también resultado de esa oración.

El sábado, el Prelado fue a visitar al obispo titular de la Diócesis de Bratislava, Monseňor Stanislav Zvolensky, con quien habló durante 50 minutos.

En un encuentro posterior con otras familias, invitó a todos a querer mucho al obispo, rezando especialmente por su persona e intenciones.

Además, pudo reunirse con treinta sacerdotes diocesanos y seminaristas de la República Checa y Eslovaquia, con quienes habló sobre cómo mejorar la propia vida espiritual y la de los fieles.

Saludó más detenidamente a trece familias: promotores de un jardín de infancia y de cursos de orientación familiar, así como padres de fieles y cooperadores del Opus Dei. Camino de regreso al aeropuerto, tuvo también tiempo para bendecir a un joven matrimonio de recién casados.

Mons. Echevarría quiso también visitar el domingo unos terrenos en las afueras de Bratislava donde se edificará una casa que acogerá retiros espirituales y otras actividades de formación cristiana.