“La inmensa mayoría de las cosas son relativas, pero la dignidad de la persona y los derechos humanos son principios no negociables”

El viernes 20 de abril a las 20 h., más de 200 personas asistieron en la Nave Cultural de la Ciudad de Mendoza a la presentación del libro “Cooperadores de la Verdad”, de Mons. Mariano Fazio, vicario del Opus Dei en Argentina.

De Argentina

El evento, organizado por la Oficina de Cooperadores del Opus Dei en Mendoza, comenzó con las palabras del periodista y docente Mario Simonovich, que se refirió a la actualidad del tema. Utilizó como respaldo de su afirmación las 400 menciones que aparecen en el buscador de Noticias de Google al colocar el término “relativismo”, y las más de 3 millones en la parte general del buscador.

Al iniciar su disertación, luego de ser presentado por el periodista, Mons. Fazio explicó que el relativismo tiene difusión porque “casi todo es relativo”, y aclaró: “La inmensa mayoría de las cosas son relativas, pero la dignidad de la persona y los derechos humanos son principios no negociables”, utilizando la expresión de Benedicto XVI.

Nave Cultural desde afuera

Luego, comentó los aspectos centrales del libro, en cuya primera página recuerda una frase del Papa: “[La verdad] también debe ir acompaña de tolerancia. Pero la verdad nos muestra entonces aquellos valores constantes que han hecho grande a la humanidad”.

El libro presenta unos capítulos iniciales que exponen la actual crisis de la verdad, consecuencia del paso de laabsolutización de lo relativo (nacionalismo, materialismo, y los otros “ismos” de la Modernidad) a la absolutización del relativismo. Luego, sitúa la visión de Benedicto XVI ante el desafío intelectual y existencial de buscar la verdad y promover un diálogo entre la razón y la fe.

En la segunda parte, se abordan dos grandes temas del debate público contemporáneo, desde las enseñanzas del Papa alemán: por una parte, la necesidad de una sana laicidad que respete la autonomía de las realidades políticas y económicas, y que valore, a su vez, los aportes de las Iglesia y las religiones; y, por otra, la importancia de la libertad religiosa, como derecho humano central, que se opone tanto al laicismo como al fundamentalismo.

Finalmente, concluye recordando el discurso de Benedicto XVI en Westminster Hall, el aula más antigua del Parlamento Británico: “Si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil. Aquí reside el verdadero desafío para la democracia”.

Antes de terminar, Mons. Fazio respondió preguntas y firmó ejemplares del libro.