Padre Emilio Bonell, “siempre alegre y disponible”

El Padre Emilio Bonell llegó a Argentina en 1961 y desde ese momento hasta 1991 se desempeñó como Vicario Regional, impulsando el trabajo de los fieles del Opus Dei en todo el país. Durante esos años, impulsó el comienzo de la labor estable de la Obra en Córdoba, Tucumán, La Plata, Mendoza, Santa Fe y otras ciudades. Secundando el ejemplo de San Josemaría, alentó la puesta en marcha de muchas instituciones educativas y solidarias. En 1974 acompañó en todo momento a San Josemaría durante su visita al país.

Del Opus Dei

    El miércoles 18 de julio a las 23.15 h. falleció en Buenos Aires monseñor Emilio Bonell, que fue vicario de la Prelatura del Opus Dei en la Argentina durante tres décadas. Durante esos años, impulsó, con entrega y fervor sacerdotal, el trabajo de fieles del Opus Dei en todo el país.

    Sus restos descansan en el cementerio de La Recoleta, donde fueron depositados luego de una Misa de cuerpo presente en la Basílica Nuestra Señora del Pilar, en la que cientos de personas pudieron rendirle un último homenaje.

    El Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, envió una carta a sus hijos de Argentina en la que destaca: “Es fácil recordar su gesto siempre alegre y su disponibilidad más absoluta”. A su vez señaló: “Ya me encomiendo a su intercesión para que sigamos trabajando en el mundo entero, con el garbo y con la intensidad con que lo hizo él en esa tierra vuestra, y yo diría que “suya”, muy suya”

“Ya me encomiendo a su intercesión para que sigamos trabajando en el mundo entero, con el garbo y con la intensidad con que lo hizo él en esa tierra vuestra, y yo diría que “suya”, muy suya”. Mons. Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei

    Antes de darles su bendición, volvió a animarlos a encomendarse a la intercesión del Padre Emilio: “Encomendadle todo el trabajo que lleváis a cabo. Hemos perdido un gran servidor, y hemos ganado un gran intercesor, que seguirá atendiéndonos con la delicadeza que era habitual en su modo de actuar cotidianamente”.

   El Padre Emilio nació en Valencia, España, el 3 de julio de 1929. Estudio Medicina y luego se doctoró en Derecho Canónico, como culminación de sus estudios para el sacerdocio. Conoció a San Josemaría a mediados de la década del 40 y, siendo estudiante, pidió la admisión en el Opus Dei el 25 de mayo de 1946. Después de vivir un par de años en Barcelona, fue ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1953.  En 1961, por pedido de San Josemaría, se trasladó a Argentina, donde se desempeñó como Vicario Regional del Opus Dei desde octubre de 1961 y ejerció esa función hasta julio de 1991. 

Con San Josemaría, en un encuentro con cientos de personas

    Desarrolló una intensa labor sacerdotal, acercando a Dios a cientos de personas y animándolas a profundizar en su vida cristiana. Al mismo tiempo, impulsó la expansión de la labor apostólica estable del Opus Dei en nuevas ciudades y ambientes, abriendose en esos años nuevos centros en Córdoba, Mendoza, Tucumán, La Plata, Santa Fe y otras ciudades; y alentó la creación de muchas instituciones solidarias y educativas.

    En junio de 1974, acompañó en todo momento a San Josemaría durante la visita a nuestro país. El fundador del Opus Dei acudió a rezar al santuario de Nuestra Señora de Luján y tuvo reuniones con miles de personas en el Centro Cultural San Martín, el teatro Coliseo y otros lugares.

    El 3 de noviembre de 1992, la Santa Sede le concedió el título de prelado de honor de Su Santidad.