El Opus Dei en Argentina

Historia

Historia

El mensaje cristiano que Dios hizo ver a San Josemaría es hoy una realidad en la vida de muchas personas, repartidas por todo el mundo. Por eso, resulta imposible registrar todos los detalles de la historia de su expansión. Señalamos sólo algunas fechas destacadas de la historia del Opus Dei en la Argentina, especialmente de los primeros años.

Videos destacados

Inspirados para Amar

A raíz de la narración de Kaija, una madre finlandesa cuyo hijo se convirtió al catolicismo y se hizo del Opus Dei, en este documental ofrecen su testimonio personas del Congo, India, Inglaterra, Italia, Canadá, Argentina y Perú.

La fe a los 20

En un documental que los jóvenes han regalado al papa Francisco, doce de ellos relatan cómo procuran vivir su fe en la sociedad actual y cómo el mensaje de San Josemaría les ayuda en su camino de cristianos. Podés verlo aquí.

San Josemaría en Luján: Entronización de imagen.

En este video recogemos imágenes de la misa celebrada el 12 de junio de 2009 en Luján y de la bendición a la escultura de San Josemaría, entronizada ese día, por el aniversario de la visita del santo a la basílica esa misma fecha, pero de 1974.

el opus dei, en primera persona

San Josemaría Escrivá
"Es en medio de las cosas más materiales de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres".

Iniciativas sociales

Mensaje del día

"El Dulce Corazón de María"

Acostúmbrate a poner tu pobre corazón en el Dulce e Inmaculado Corazón de María, para que te lo purifique de tanta escoria, y te lleve al Corazón Sacratísimo y Misericordioso de Jesús. (Surco, 830)

Cumplido el tiempo de la purificación de la Madre, según la Ley de Moisés, es preciso ir con el Niño a Jerusalén para presentarle al Señor. (Luc., II, 22.)

Y esta vez serás tú, amigo mío, quien lleve la jaula de las tórtolas. –¿Te fijas? Ella –¡la Inmaculada!– se somete a la Ley como si estuviera inmunda.

¿Aprenderás con este ejemplo, niño tonto, a cumplir, a pesar de todos los sacrificios personales, la Santa Ley de Dios?

¡Purificarse! ¡Tú y yo sí que necesitamos...